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RFID: MÁS QUE UNA NUEVA TECNOLOGÍA, UNA HERRAMIENTA TECNOLÓGICA PARA SU EMPRESA

publicado a la‎(s)‎ 12 abr. 2011 20:14 por Andres Gibson   [ actualizado el 12 abr. 2011 20:21 ]
Unos años atrás nadie se imaginaba que se podría ahorrar las tediosas filas de los peajes y que bastaría sólo con manejar por una autopista concesionada para que la cuenta le llegara a fin de mes como cualquier servicio básico. O que en vez de tener que andar siempre con monedas en el bolsillo para pagar la locomoción colectiva solamente tendría que cargar de vez en cuando una pequeña tarjeta para pagar el transporte público. Así muchas de las cosas que veíamos como lejanas, demasiado modernas e incluso inimaginables, hoy en día están al alcance de nuestra mano gracias a los avances tecnológicos. Y aún quedan miles de nuevas aplicaciones, software y herramientas que nos irán facilitando tanto las tareas cotidianas de la vida, como así mismo los procesos internos de cada empresa para hacerlos más rápidos, efectivos y seguros.

En Chile el RFID es una de las nuevas tecnologías que ya nos está facilitando, modernizando y ahorrando tiempo en algunas tareas cotidianas a través de objetos identificables por radio frecuencia, como lo son la tarjeta bip y los tags para las autopistas, pero aún queda mucho más por conocer y beneficiarnos de esta tecnología.

¿Qué es RFID?

Es la sigla en inglés de Radio Frequency Identification (identificación por radiofrecuencia) una tecnología que se basa en el uso de radio frecuencias permitiendo que se pueda leer de forma remota la información contenida en algo tan simple como una etiqueta de papel o “tag”. Estas etiquetas contienen un pequeño dispositivo, casi imperceptible, que se comunica con los lectores RFID al entrar en el campo de cobertura de radiofrecuencia de éstos permitiendo directamente la lectura de la información contenida en ellas. De este modo se puede tener una lectura de la información mucho más rápida y automatizada que la que se lograba antiguamente con los códigos de barras que necesitaban pasar por encima de una pistola lectora de códigos.

Pero hasta el momento podemos pensar que si ya existen los códigos de barras para qué queremos tener etiquetas especiales con una nueva tecnología que al fin y al cabo hacen más o menos lo mismo, y es justamente aquí donde debemos destacar los beneficios del RFID ejemplificando como se podrían facilitar algunas tareas y procesos cotidianos.

Por qué utilizar RFID

Las largas filas del supermercado podrían reducirse a un par de minutos si se utilizara esta tecnología, ya que bastaría con pasar el carro completo por al lado del lector de radio frecuencia para obtener la información completa de la compra y el total de ésta. Sin embargo para realizar esto se requeriría de una inversión, que quizás muchos empresarios no están dispuestos a realizar porque el sistema actual les sirve y no ven la necesidad de cambiarlo. Pero qué pasa si no hablamos de “reemplazar” al código de barras sino de complementarlo, vale decir seguir utilizando los ya conocidos códigos para el pago en las cajas, pero utilizar el RFID para todo lo que involucre el proceso de almacenamiento e inventario en las bodegas.

Sería tan sencillo como utilizar dispositivos móviles con RFID, como las PDA, pocket pc, smartphoners, entrar a una bodega llena, dar unas vueltas y tener toda la información almacenada en un par de minutos, sin ni siquiera abrir las cajas. Al simplificar este proceso se ahorrarían valiosísimas horas de trabajo, sin dejar de mencionar que se reduciría significativamente el riesgo de que se adulteren los inventarios, algo que suele ser muy frecuente ya que siempre se deben preparar con cierto rango de anticipación. Con esta nueva tecnología en cambio se puede hacer un inventario en cualquier momento, sin necesidad de tener que prepararse para ello.

Otro tema que se podría optimizar, simplificar y que además ayudaría sustancialmente a certificar la calidad de los productos, sería utilizar el RFID en las líneas de producción de un sin número de éstos, desde un cajón de manzanas hasta un automóvil. Pensemos que con sólo poner una pequeña etiqueta o tag en un producto nos podemos asegurar de que cumple los estándares requeridos y correspondientes, ya que sabremos si pasó por X cantidad de controles, limpiezas, ensamblaje y otros, porque a través de una aplicación computacional podremos chequear, en un par de segundos, que efectivamente se hayan cumplido todos los procesos de la línea de producción y así mismo nos daremos cuenta de inmediato si es que por un accidente o error no se hubiese realizado alguno de los requerimientos necesarios para asegurar la calidad del producto.

Como éstos existen muchos más casos en donde el uso del RFID puede ayudar a mejorar, simplificar y asegurar una serie de procesos productivos de grandes, medianas y pequeñas empresas. La tecnología ya existe ahora está en manos de las empresas el utilizarla para hacer más sencillas las labores del día a día tanto para ellos en su papel de productores o proveedores de servicios, como para los consumidores.
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